lunes, 1 de diciembre de 2008

sábado, 29 de noviembre de 2008

PARA SHYVY DEL TOBOSO, UNA POETA-PEZ


Mi querida poeta Tué tué, mis más sinceras felicitaciones por tu libro "Dedos de Carbón". Recibe un abrazo grande y mi humilde obsequio: un poema.



EL POETA-PEZ SE ASFIXIA


Soy un pez prisionero
que mira el mundo desde su pecera
ya saben a lo que me refiero
ustedes siempre saben a lo que me refiero
ustedes siempre saben a lo que se refiere un poeta cuando dice
que mira el mundo desde su pecera
siempre quieren ver morbosamente
esa boca pidiendo oxígeno
es parte del espectáculo
el poeta-pez se asfixia
y dice Oh
y dice Oh
y dice Oh
pero es la vida que ha escogido
parpadear detrás del cristal
y hacer oes hasta acalambrarse
él se lo ha buscado
que le sangren las burbujas
que diga Oh por los que no ven
que diga Oh por los que no son capaces de ver
que se le salgan las entrañas diciendo Oh
que se le desorbiten los ojos
es su destino
qué importa
ustedes no tienen tiempo de ver
porque ustedes no ven más allá de sus carcomidas uñas
de su ay me aprietan los zapatos
de sus que lleguen pronto las vacaciones
mantengamos entonces
al pez en su pecera
es parte del espectáculo.




Ramona.

sábado, 11 de octubre de 2008

TODOS TUVIMOS INFANCIA

Todos tuvimos infancia, aunque no sé si a todos les ocurre lo mismo que a mí: a medida que va pasando el tiempo, mi tiempo, los lejanos momentos de niñez se me van revelando poco a poco, como si realizara mi propio viaje a la semilla, tan bien narrado por Carpentier.
Recuerdo en especial a una niña, la veo sentada bajo un frondoso parrón, dibujando sus primeros trazos en un cuaderno cuadriculado, mientras su madre lava toneladas de ropa escobillándola en una enorme artesa de madera.
Con esmero, de acuerdo al modelo dado, la niña traza palitos horizontales, verticales, tacitas y matecitos con su lápiz faber Nº 2. Como música de fondo, en la RCA Víctor, la voz de algún mexicano mexicanísimo (tal vez Jorge Negrete o Antonio Aguilar) canta su popular Juan Charrasqueado, la triste historia de un ranchero enamorado,/que fue borracho, parrandero y jugador. La niña no entiende aquella historia, lo único que le queda claro es que Juan Charrasqueado no tuvo tiempo de montar en su caballo porque una bala atravesó su corazón, una bala atravesó su corazón, atravesó su corazón, y ella no entiende qué significa eso, porque la muerte no está aún en su diccionario vital y lo único que sabe es que, cuando la voz del pequeño hombrecito prisionero en la radio cante Aquí termino de cantar este corriiido, ella habrá terminado de hacer una columna de tacitas con cuchara y todo y su madre escobillará una nueva prenda de ropa mientras en la RCA Víctor comenzarán a cantar otro corrido.


JUAN CHARRASQUEADO


Voy a contarles un corrido muy mentado,
lo que ha pasado allá en la Hacienda de la Flor,
la triste historia de un ranchero enamorado,
que fue borracho, parrandero y jugador.

Juan se llamaba y lo apodaban Charrasqueado,
era valiente y arriesgado en el amor,
a las mujeres más bonitas se llevaba;
de aquellos campos no quedaba ni una flor.

Un día domingo, que se andaba emborrachando,
a la cantina le corrieron a avisar:
cuídate Juan, que ya por ahí te andan buscando,
son muchos hombres, no te vayan a matar.

No tuvo tiempo de montar en su caballo,
pistola en mano, se le echaron de a montón;
estoy borracho, les gritaba, y soy buen gallo,
cuando una bala atravesó su corazón.

Creció la milpa con la lluvia en el potrero,
y las palomas van volando al pedregal;
bonitos toros llevan hoy al matadero,
qué buen caballo va montando el caporal.

Ya las campanas del Santuario están doblando,
todos los fieles se dirigen a rezar,
y por el cerro los rancheros van bajando
a un hombre muerto que lo llevan a enterrar.

En una choza muy humilde llora un niño,
y las mujeres se aconsejan y se van;
sólo su madre lo consuela con cariño,
mirando al cielo llora y reza por su Juan.

Aquí termino de cantar este corrido,
de Juan ranchero, charrasqueado y burlador,
que se creyó de las mujeres consentido,
y fue borracho parrandero y jugador.

jueves, 31 de julio de 2008

LAS ANHELADAS VACACIONES QUE YA SE VAN:



LECTURA, MAGIA Y POESÍA

Por fin llegaron las anheladas vacaciones y me encuentro leyendo, sólo por mero compromiso pedagógico, Harry Potter y la Piedra Filosofal. Hasta aquí (un tercio de la lectura), todo va bien: Harry, un tímido niño, ha vivido sus casi once años junto a sus tíos, los Dursley, una mediocre, horrorosa familia que se ha visto en la obligación de adoptar a su sobrino cuando este queda huérfano. Los Dursley no han mostrado señales de bondad desinteresada hacia su sobrino. Dudley, el primo, es un demonio que ha practicado el bullying desde que Harry llegó a casa siendo un bebé; Harry, contra todo lo que yo creía —prejuicios mediante—, es un personaje creíble. Un niño maltratado que, pese a todo, es bueno resiliencia pura en un corazón también puro. Un día, en medio de los intentos desesperados del Sr Dursley por alejar a su sobrino de unas extrañas cartas, llega Hagrid, un gigante barbudo y con muy poco de aquello que conocemos como “flema inglesa”, a buscar a Harry. Nuestro pequeño héroe escucha incrédulo la verdad de su origen: él es un niño mago, hijo de magos y futuro mago “profesional”. Debe asistir a una escuela especializada en magia y hechicería, —Hogwarts, una especie de Instituto Técnico Profesional para Magos— si quiere titularse. Durante algunas páginas, Harry es víctima de la incertidumbre, su propio “to believe or do not believe”, creer o no creer en lo increíble. ¿Existe ese mundo mágico del cual le habla Hagrid? ¿Será todo una cruel broma preparada por su tío?...Desde estas líneas le contesto al pequeño Harry (y a muchos otros pequeños Harries) que la magia existe, existe en la palabra, en los buenos gestos de las personas, en los amigos, especialmente en ellos, los amigos verdaderos; este mundo que no necesita cruzar el andén 9 ¾ para cruzar hacia la magia, que no necesita una varita mágica o una poción que contenga suspiros de guarisapos, porque la magia existe aquí y ahora y se llama amistad, o tal vez poesía.

Gracias a todos por demostrarme que la magia existe...

Intento Escribir:

Durante el periodo de trabajo me dedico mucho a leer y a escribir; durante el periodo de vacaciones, hago casi lo mismo: leo (estoy leyendo a Bolaño, Los Detectives Salvajes), y escribo (tengo tiempo para escribir más libremente).

Ellos, yo y mi otra yo

Las vacaciones permiten cierto margen de libertad para hacer actividades distintas a las que se realizan durante un periodo normal de trabajo; también las vacaciones nos vinculan un poco más con nosotros mismos, porque hay más tiempo para reflexionar y meditar. Por mi parte, me dedico a disfrutar de la lectura. Bolaño es siempre buena compañía, e intento redactar una “entrada” nueva para el blog. Digo “intento” porque han sido varios los párrafos digitados que, después de algunos minutos, han pasado por el “delete” correspondiente. Me pregunto por qué me ocurre eso. ¿Por qué me ocurre eso? Me respondo que tal vez no tengo claro el objetivo. Ramona, tal vez no tienes claro el objetivo. Reconozco que, si hay algo que tengo claro, es el objetivo. ¡Claro que tienes claro el objetivo!
Es increíble todo lo que se puede escribir sólo a través de un monólogo. Es increíble. Un monólogo puede ser la excusa perfecta para evadirse del tema principal. Recuerda que el objetivo de esta entrada es agradecer a tus amigos y amigas poetas. Sí, no olvido que fue muy grato verlos llegar a Z aquel día. ¿Fue en Z?, yo creí que había sido en X. No, X está muy trillado, es mejor decir que fue en Z. Z también está muy trillado. Pero soy yo quien dirige esto, yo, la Ramona Intelectual y no tú, Ramona Entrometida. No empieces, mira que te quito el teclado y... ¡Ja!, se supone que tú y yo somos la misma persona ¿Por qué me contradices? No hago eso. Entonces, déjame redactar esto a mi manera, ¿ya? OK. Después de este absurdo texto, creo que lo principal es agradecer a mis amigos y amigas poetas; su presencia en el recital de Z es un gesto que aprecio y por lo mismo siento que estoy en deuda con ustedes. Uy que latera es la Ramona Intelectual, ya Chicos y Chicas ¡Gracias a todos! ¡Bajen el telón! ¡Qué vergüenza! ¡Jajajaja!
Te veo escribir Ramona, te veo concentrada frente a la pantalla del PC. Preguntándote si todo esto tiene sentido, preguntándote si no es mejor ponerse a ordenar la casa, lavar las cortinas, sacar un poco de pasto de la selva de tu patio. Te veo dudar y volver a escribir. Te veo leer y reír. Te veo meditabunda, ausente o presente a ratos. Se te fueron las vacaciones y no puedes evitar la triste sensación de no haber avanzado en nada, de haber tomado unos cuantos cafés y haber inventado sólo unos pocos chistes para pasar el rato. ¿Y de tu poesía? Muy poco, muy poco, Ramona.

Bueno, al menos publica esto en tu entrada y sigue, por ahora, escuchando la lluvia que golpea tu ventana.

Ramona.



viernes, 4 de julio de 2008

REENCUENTROS (A Claudia)

Cuando una Cronopia Tué Tué se reencuentra con otra a la cual ha dejado de ver por mucho tiempo, son inevitables en un primer momento las lágrimas furtivas, una tímida opresión en el pecho y la ineludible idea de que “la misma noche … hace blanquear los mismos árboles”, pero “nosotras, las de entonces, ya no somos las mismas.” Y surge en ellas la alegre comprobación de Cronopias Vivas de que, efectivamente, ya no son las mismas, de que han madurado, han adquirido independencia, han aprendido a valorar y a valorarse y en aquel momento se abrazan (aunque estén hablándose a distancia) y respiran hondo y saltan como niñas “Cropias” (que todavía no son Cronopias) y danzan esos exóticos bailes parecidos a la danza de las mariposas que por primera vez despliegan sus emancipadas alas.
Después de esos minutos iniciales, siguen los otros “inevitables”: Inevitable que se pregunten al unísono qué ha sido de sus vidas; inevitable que se cuenten en cinco minutos lo que han vivido en diez años (si hay seres dotados de una ingeniosa capacidad de síntesis, ésas son la Cronopias Tué Tué); inevitable que el diálogo se asemeje al sonido de una ametralladora que en lugar de disparar balas dispara palabras, grititos y risas; inevitable recordar a los antiguos compañeros de curso; inevitable preguntarse si están más gordas o más flacas; inevitable pelar a las nueras que “no- eran”; inevitable volver una y otra vez al tema de las parejas y que sí y que no y que ni te cuento; inevitable, también, la promesa de verse pronto y que te llamo y que en las vacaciones; inevitable la demora en despedirse; inevitable el hondo suspiro; inevitable la noche; inevitable el silencio; inevitable un poema.



NOCTURNO

Los que auscultásteis el corazón de la noche,
los que por el insomnio tenaz habéis oído
el cerrar de una puerta, el resonar de un coche
lejano, un eco vago, un ligero rüido...

En los instantes del silencio misterioso,
cuando surgen de su prisión los olvidados,
en la hora de los muertos, en la hora del reposo,
sabréis leer estos versos de amargor impregnados...

Como en un vaso vierto en ellos mis dolores
de lejanos recuerdos y desgracias funestas,
y las tristes nostalgias de mi alma, ebria de flores,
y el duelo de mi corazón, triste de fiestas.

Y el pesar de no ser lo que yo hubiera sido,
la pérdida del reino que estaba para mí,
el pensar que un instante pude no haber nacido,
¡y el sueño que es mi vida desde que yo nací!

Todo esto viene en medio del silencio profundo
en que la noche envuelve la terrena ilusión,
y siento como un eco del corazón del mundo
que penetra y conmueve mi propio corazón.


Rubén Darío (1867-1916)

sábado, 7 de junio de 2008

CUANDO LAS TUÉ TUÉ ...

Cuando las Cronopias Tué Tué van a un Recital de Poesía llegan tarde un par de minutos, saludan (aunque sea de lejos) a sus amigos y conocidos y, después de echar una ojeada a la totalidad de los asistentes, se dedican a observar y escuchar al orador que, generalmente en esos momentos, usa y abusa de la palabra. Entonces ellas lanzan hondos suspiros si algún verso les toca el alma y, pese a la creencia generalizada de que las Tué Tué no saben mucho de poesía, se puede aseverar que todo lo que hacen en su vida es un acto poético…





FANTASMA

Comprendo
es inevitable
soy fantasma de carne y hueso
vago en transeúnte esqueleto por las calles
tropiezo a menudo con espectros
tristes apariciones que asustan a cualquiera
incluso a un fantasma como yo
recién asumido en su condición de tal
y a mí que me causaba risa
leer un poema desnudo
de esos que hablan sin tapujos
del infierno
y exhiben versos
como quien exhibe las entrañas podridas de un gato
ahora heme aquí
huyendo de los perros
de las luces
de los autos
de los vendedores ambulantes
de las majaderas liquidaciones
todo por no haber escuchado
las trompetas celestiales otra mentira
otro absurdo
como diría mi padre
que en paz descansen sus huesos
o la sombra de sus huesos
y me pregunto porqué tantas veces
escribo la palabra huesos
será porque es lo único
que no duele a los fantasmas
les duelen las uñas el pelo las carnes
(hablo por experiencia propia)
pero no les duelen los huesos
porque son sus huesos los que descansan húmedos
y carcomidos
huesos dueños y señores
de un agujero que da risa
y de una bruñida placa
en un bien cuidado cementerio.


Ramona.




TODOS TENEMOS ALGO DE ASTRONAUTAS

Son las nueve a eme
y estoy indecisa
no sé si tomar desayuno
o escribir un verso
y otro verso
y otro más
y entre uno y otro verso
un poema

obviamente
un poema implica olvido

quien escribe
se sumerge en una luna muy parecida a nuestro satélite
con su lado oscuro y su lado luminoso

Todos tenemos algo de astronautas
y entre pisar la luna
o desayunar
dicen
no hay por dónde perderse

Yo he elegido perderme



RAMONA.