sábado, 7 de junio de 2008

CUANDO LAS TUÉ TUÉ ...

Cuando las Cronopias Tué Tué van a un Recital de Poesía llegan tarde un par de minutos, saludan (aunque sea de lejos) a sus amigos y conocidos y, después de echar una ojeada a la totalidad de los asistentes, se dedican a observar y escuchar al orador que, generalmente en esos momentos, usa y abusa de la palabra. Entonces ellas lanzan hondos suspiros si algún verso les toca el alma y, pese a la creencia generalizada de que las Tué Tué no saben mucho de poesía, se puede aseverar que todo lo que hacen en su vida es un acto poético…





FANTASMA

Comprendo
es inevitable
soy fantasma de carne y hueso
vago en transeúnte esqueleto por las calles
tropiezo a menudo con espectros
tristes apariciones que asustan a cualquiera
incluso a un fantasma como yo
recién asumido en su condición de tal
y a mí que me causaba risa
leer un poema desnudo
de esos que hablan sin tapujos
del infierno
y exhiben versos
como quien exhibe las entrañas podridas de un gato
ahora heme aquí
huyendo de los perros
de las luces
de los autos
de los vendedores ambulantes
de las majaderas liquidaciones
todo por no haber escuchado
las trompetas celestiales otra mentira
otro absurdo
como diría mi padre
que en paz descansen sus huesos
o la sombra de sus huesos
y me pregunto porqué tantas veces
escribo la palabra huesos
será porque es lo único
que no duele a los fantasmas
les duelen las uñas el pelo las carnes
(hablo por experiencia propia)
pero no les duelen los huesos
porque son sus huesos los que descansan húmedos
y carcomidos
huesos dueños y señores
de un agujero que da risa
y de una bruñida placa
en un bien cuidado cementerio.


Ramona.




TODOS TENEMOS ALGO DE ASTRONAUTAS

Son las nueve a eme
y estoy indecisa
no sé si tomar desayuno
o escribir un verso
y otro verso
y otro más
y entre uno y otro verso
un poema

obviamente
un poema implica olvido

quien escribe
se sumerge en una luna muy parecida a nuestro satélite
con su lado oscuro y su lado luminoso

Todos tenemos algo de astronautas
y entre pisar la luna
o desayunar
dicen
no hay por dónde perderse

Yo he elegido perderme



RAMONA.

miércoles, 30 de abril de 2008

BIENVENIDA, ALFONSINA

Alfonsina Storni, poeta Argentina y una de las más importantes de América, nació el 29 de marzo de 1892, en Sala Capriasca, Cantón Ticino de la Suiza italiana.
Pasó su infancia en San Juan (Argentina). En la Escuela Normal de esa ciudad cursó sus primeros estudios y, más tarde continuó en Coronda (provincia de Santa Fe. Argentina), de donde egresó con el título de maestra normal.

Su niñez fue la de una niña pobre, trabajó en una fábrica de gorras como obrera.

En 1911 comienza su carrera como docente en la Escuela Elemental Nº65 de la ciudad de Rosario (provincia de Santa Fe. Argentina).

Posteriormente en Buenos Aires trabaja como empleada en una casa comercial y en 1916 da a conocer su primer libro de versos: La inquietud del rosal.

En 1917 recibe el Premio Anual del Consejo Nacional de Mujeres por: "El Canto de los Niños".

Ocupó una cátedra en el Teatro Infantil Lavardén (Buenos Aires. Argentina), y dos años más tarde, en 1923, es nombrada profesora de declamación en la Escuela Normal de Lenguas Vivas. En sus últimos años también fue docente en el Conservatorio Nacional de Música.

Realizó varios viajes por Europa, el segundo en compañía de su hijo Alejandro Alfonso. En el viejo continente dictó con éxito varias conferencias.

Pero el momento culminante de su carrera, lo constituyó la reunión en la Universidad de Montevideo con las otras dos grandes poetisas americanas, Gabriela Mistral y Juana de Ibarbourou. La convocatoria conjunta fue para hacer pública la confesión de su forma y manera de crear.

Siete libros de versos y uno de prosa poética, y algunas comedias, integran su obra lírica.

Ocre, publicado en 1925, considerado por la crítica como el más logrado de sus poemarios, marca una insinuación firme hacia la captación de imágenes universales. No obstante puede decirse que el contenido de sus poesías fue siempre autobiográfico.

En el año 1935, durante su estadía en las playas uruguayas, Alfonsina presintió su enfermedad, un tumor en un pecho.

Se trasladó a la ciudad de Mar del Plata (provincia de Buenos Aires. Argentina), donde en la madrugada del 25 de octubre de 1938 se suicidó internándose en el mar.




DOLOR

Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.
Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar
con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.
Con el paso lento, y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar;
ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;
ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;
pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;
ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar...
Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar;
Y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.


EL RUEGO

Señor, Señor, hace ya tiempo, un día
soñé un amor como jamás pudiera
soñarlo nadie, algún amor que fuera
la vida toda, toda la poesía.
Y pasaba el invierno y no venía,
y pasaba también la primavera,
y el verano de nuevo persistía,
y el otoño me hallaba con mi espera.
Señor, Señor; mi espalda está desnuda,
¡has estallar allí, con mano ruda
el látigo que sangra a los perversos!
Que está la tarde ya sobre mi vida,
y esta pasión ardiente y desmedida
la he perdido, ¡Señor, haciendo versos!

sábado, 15 de marzo de 2008




NO ME QUEDA MÁS ALTERNATIVA QUE EL SILENCIO


A veces
no se puede decir lo que se siente
y hay que buscar la forma
de escribirlo sin escribirlo
o de gritarlo
en el silencio más absoluto
pero igual te escapas en un gesto
un apretar de puño involuntario
un ligero brillo de pupilas
un parpadeo
un girar la cabeza
con la excusa de mirar el vuelo de las aves.

Comprendo.

Silencio y palabra son la misma cosa.

Dolor y alegría no sé si sean lo mismo
aunque los he sentido al mismo tiempo
me desconcierta no poder explicarlo
me desconcierta que nadie escuche
ese grito que nace de lo hondo
de ese profundo vacío que llevamos dentro
vacío
vacío
vacío
déjà-vu poético
porque el grito, digo, nace
y muere irremediablemente ahogado
tras una sonrisa fingida que ni siquiera es fingida
es una sonrisa
que se ríe de su falso origen
se burla de sí misma esa sonrisa
porque no era risa ni sonrisa sino lamento
o grito de auxilio
no sé si me entienden
y si no me entienden
no me queda más alternativa que el silencio.




Ramona.

jueves, 14 de febrero de 2008

BORGES: SONETOS AL AJEDREZ

I

En su grave rincón, los jugadores
Rigen las lentas piezas. El tablero
Los demora hasta el alba en su severo
Ámbito en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores
Las formas: torre homérica, ligero
Caballo, armada reina, rey postrero,
Oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido,
Cuando el tiempo los haya consumido,
Ciertamente no habrá cesado el rito.

En el Oriente se encendió esta guerra
Cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.

II

Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
Reina, torre directa y peón ladino
Sobre lo negro y blanco del camino
Buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
Del jugador gobierna su destino,
No saben que un rigor adamantino
Sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(La sentencia es de Omar) de otro tablero
De negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza
De polvo y tiempo y sueño y agonías?

sábado, 9 de febrero de 2008

GUIDO EYTEL , POEMAS INÉDITOS

En este pequeño homenaje a un hombre consagrado a la palabra escrita, es su palabra escrita la que mejor lo define:


EL BAR DE LOS JUBILADOS

Los jubilados beben lentos su vaso de vino.
Miran en el diario
los avisos de las defunciones,
hablan de la humedad, del reumatismo,
y luego se quedan en silencio.

No hay reloj frente a la barra
y el calendario ya no sirve de nada.

















JARDÍN BOTÁNICO

Una mujer da de comer a docenas de gatos
mientras los mellizos maman de la loba.
Un anciano espera la llegada del invierno.
Árboles desconocidos, pero sombras amables
me reciben y paseo por los senderos
siguiendo el vuelo de las aves enmascaradas.
“Esta es la hora en que debo pensar”, digo,
y me siento a recibir el tibio sol del otoño.
Pero no puedo pensar.
Sólo espero que pases a buscarme.

o la Muerte.


LA GARZA

Hace tiempo me persigue una garza.
Blanca, altiva y orgullosa.
Se me aparece sin que yo la llame ni nada.
Quiero pensar en los asuntos pendientes
y se me aparece la garza.
Exige un poema, un cuento, un par de palabras.
Yo nomás la miro, la dejo,
le digo que espere, que no todavía,
que a la orilla del río, que los peces,
que cuando llegue el verano.
No sé qué voy a hacer con esta garza.


LA VERSIÓN OFICIAL INDICABA TRANQUILIDAD ABSOLUTA

Pero supe que otra vez mentían
cuando bajo la mesa de ese bar sombrío
exploré tus muslos sorpresivos
y en tus ojos vi la llama subversiva
que sólo se apagó en el lecho clandestino
cuando de amor te doblegué y te vi
feliz, pero vencida.


PARA QUE QUEDE CONSTANCIA

Hoy no puedo escribir un poema.
Los gorriones beben de las pozas de la última lluvia.
El magnolio florecido dice díbujame, huéleme, escríbeme.
Pero yo no puedo escribir un poema.

Dejo la fecha para que quede constancia:
miércoles 8 de octubre.
Será un día largo.


Guido Eytel.

jueves, 7 de febrero de 2008

VALLEJO , MI CHOLO QUERIDO



VOY A HABLAR DE LA ESPERANZA

“Yo no sufro este dolor como César Vallejo. Yo no me duelo ahora como artista, como hombre ni como simple ser vivo siquiera. Yo no sufro este dolor como católico, como mahometano ni como ateo. Hoy sufro solamente.
Si no me llamase César Vallejo, también sufriría este mismo dolor. Si no fuese artista, también lo sufriría. Si no fuese hombre ni ser vivo siquiera, también lo sufriría. Si no fuese católico, ateo ni mahometano, también lo sufriría. Hoy sufro desde más abajo. Hoy sufro solamente.
Me duelo ahora sin explicaciones. Mi dolor es tan hondo, que no tuvo ya causa ni carece de causa. ¿Qué sería su causa? ¿Dónde está aquello tan importante, que dejase de ser su causa? Nada es su causa; nada ha podido dejar de ser su causa. ¿A qué ha nacido este dolor, por sí mismo? Mi dolor es del viento del norte y del viento del sur, como esos huevos neutros que algunas aves raras ponen del viento. Si hubiera muerto mi novia, mi dolor sería igual. Si la vida fuese, en fin, de otro modo, mi dolor sería igual. Hoy sufro desde más arriba. Hoy sufro solamente. Miro el dolor del hambriento y veo que su hambre anda tan lejos de mi sufrimiento,
que de quedarme ayuno hasta morir, saldría siempre de mi tumba una brizna de yerba al menos. Lo mismo el enamorado. ¡Qué sangre la suya más engendrada, para la mía sin fuente ni consumo!
Yo creía hasta ahora que todas las cosas del universo eran, inevitablemente, padres o hijos. Pero he aquí que mi dolor de hoy no es padre ni es hijo. Le falta espalda para anochecer, tanto como le sobra pecho para amanecer y si lo pusiesen en la estancia oscura, no daría luz y si lo pusiesen en una estancia luminosa, no echaría sombra.
Hoy sufro suceda lo que suceda. Hoy sufro solamente.”

César Vallejo, Poemas en Prosa.
(Perú, 1892 - Paris, 1938)

martes, 5 de febrero de 2008



CUCHILLO



Le dije en perfecto idioma cursi que lo amaba
que mi vida sin él no tenia sentido
él me dijo en perfecto tono irónico
que mi amor no le servía para pagar las deudas
yo le dije que se fuera a la mismísima punta del cerro
el me dijo eres una puta
yo le dije eres un asco
esto no tiene sentido
dijo que por supuesto
dije que no daba más
el se rió a carcajadas
entonces saqué el cuchillo
y le mutilé esa risa burlona
quedaron los ja por el suelo
como fuga de caracoles
los vecinos llamaron a la policía
y me entregué sin chistar
él no volvió a reírse
de ninguna mujer en su vida.



Ramona.